martes, 23 de diciembre de 2008

Innauguración del blog.

Hoy, 23 de diciembre, a tan pocos días de irme de viaje por mis tierras gallegas, he decidido comenzar un blog para comentar mis impresiones sobre los libros que van cayendo en mis manos.

Mi intención no es otra que expresar lo que me ha parecido cada libro que lea (o más bien, cada libro que me parezca interesante comentar). Lo hago como desahogo principalmente. Ademas, para compartir emociones, sentimientos, inquietudes intelectuales... En algunos casos, de manera urgente, como ocurre con mi última lectura, que me ocupa la mente de manera obsesiva: 1984, de George Orwell (será mi primer libro a comentar aquí, tan pronto como me sea posible)

Antes de nada, debo confesar que no soy un lector árduo o un devorador de libros, ni mucho menos. Si tuviera que definir mi hábito lector, lo calificaría de irregular, apasionado y, en general, escaso.

Sí, escaso, si echo la mirada atrás, y veo cuántos libros he leído hasta ahora. Supongo que con el tiempo cambiará la tendencia, aunque no es algo que me preocupe.

Irregular, porque tengo etapas en las que no suelto el libro con el que estoy entre manos; en las que dejo de ver programas de televisión, de navegar por internet, o cualquier otra afición de la que tenga costumbre en ese momento, para seguir únicamente buceando en la lectura. Momentos como en los que mi pareja se queda atónita contemplando mi súbito interés...

Pero en ocasiones, sin embargo, tengo etapas en las que mi lectura es de "picotear" aquí y allá, sin profundizar en nada. Y otras veces simultaneo la lectura en profundidad y con atención de varios libros diferentes. Y a veces simplemente tengo etapas de "no lectura", entiendiendo por tal el hecho de que no tengo ningún libro de cabecera en ese momento.

Apasionado, porque no suelo tener término medio. O me apasiono con un libro, o lo abandono. Si hay algo que me haya despertado el interés lo suficiente como para que me invada la curiosidad por avanzar; la felicidad que me produce verme introducido en un universo paralelo y, por otro lado, el temor (simultáneo) a que esta placentera sensación llegue a su fín, entonces me acompaña hasta que llega la última página, tan temida como deseada a partes iguales.

Y es que al final, ningún libro es infinito. Y tras el final, queda un gran vacío, proporcional a la emoción que despertó la obra. Algo que te ha acompañado durante días, a veces semanas o meses, de repente deja de existir. O por lo menos, ya no existe del mismo modo, ya que si quieres disfrutarlo más, tendrás que releerlo. Y eso, releer un libro, no es lo mismo; aunque una relectura remueva más emociones que una primera lectura (normalmente, al menos en mi caso), la nostalgia que me invade en estas ocasiones me resulta casi insoportable, a no ser que haya pasado suficiente tiempo como para que sea capaz de ver el mismo libro con ojos distintos, y una relectura vuelva a ser como una nueva primera vez, que además es más enriquecedora y llena de matices... Como cuando ves una película de niño que no entiendes bien, y luego la vuelves a ver de adulto, vamos. Supongo que a lo largo de la vida, la distancia emocional e intelectual sigue creciendo y este fenómeno se repetirá una y otra vez, vamos, lo que viene siendo "madurar" en cristiano, como algo contínuo e incesante... La única esperanza para la relectura de un libro apasionante.

Y este blog surge, en parte, para cubrir ese vacío final. Comentando en alto mis impresiones sobre una obra escrita, de alguna manera me quito un peso de encima, y ese vacío va desapareciendo. Aunque sólo se cubrirá con otra apasionante lectura, de eso estoy seguro.

También quizá llegue a comentar alguna otra obra en otro formato, como películas o música, aunque eso ya dependerá del entusiasmo que me produzcan. Lo que sí es muy posible, es que hable de películas que representan libros. Al contrario que muchas personas, me encanta ver una película de un libro que he leído. Sólo el hecho de ver escenarios, diálogos, o algo tan sencillo como a un personaje doblando su ropa encima de la cama, pueden hacerte saltar las lágrimas, si antes has leído el libro.

En resumen, sea todo el mundo bienvenido a mi pequeño cuaderno sobre lectura. Un lugar de expresión personal. Un lugar para "leer en voz alta", pero no las obras, sino sus emociones.

2 comentarios:

Isabel dijo...

A veces ver una peli te incita a leer la novela; pero, una vez leída la novela, te decepciona la peli... O al revés, te decepciona la novela. O incluso pasan a ser obras complementarias, cada formato con una aportación nueva. Es verdad que el tema da para mucho, y que no siempre puedes hablar de ello. Me parece una idea muy buena la de escribir un blog como éste. Un saludo!

Felipe dijo...

Gracias Isabel por el comentario.

Espero en breve comenzar a darle forma a este blog.

Empezaré por comentar 1984, y añadir una lista de libros leídos, leyendo, y "en la carpeta" de ebooks (vamos, que ni leo ni pienso leer por el momento, pero que están ahí...